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¿Sabías que los animales son capaces de modular nuestras emociones y estados de ánimo? Simplemente, pensemos en cómo nos sentimos cuando vemos vídeos de gatitos o perritos en las redes sociales… ¿a que nos sentimos mejor? Da igual que veamos un cachorro cayéndose, durmiendo o simplemente comiendo, que no podemos evitar decir: ¡Oh, qué mono!

¿Qué es la TAA?

Hoy en día podemos encontrar animales como coterapeutas en los hospitales como acompañantes en estancias prolongadas o en programas de rehabilitación. Pero, también en residencias o como monitores de animación.

La TAA es el uso de animales como cooterapeutas en determinados procesos terapéuticos.

Actualmente, también existen animales terapéuticos de compañía en casas con niños con  trastorno general del desarrollo (TGD). O incluso como acompañantes de personas con patologías como la diabetes o la epilepsia, personas con discapacidad visual o discapacidad física y como apoyo emocional durante viajes.

Aunque la más conocida por todas es cómo miembros de nuestras familias.

 

Beneficios de la TAA

Dentro de este tipo de terapias se consiguen muchos beneficios. Algunos como los siguientes:  

  • ¡Se acabó el sedentarismo! Sobre todo si tienes perro.
  • Reducen nuestro estrés.
  • Mejoran nuestro estado de ánimo.
  • Reducen nuestros niveles de ansiedad.
  • Nos producen relajación al disminuir nuestra ansiedad y nervios.Mejoran la confianza y seguridad en uno mismo.
  • Se convierten en nuestros mejores amigos.
  • Creamos vínculos con ellos.
  • Hacen que nos volvamos más responsables.
  • Disminuyen el miedo y la ansiedad.
  • Disminuyen la soledad.
  • Desarrollo emocional.
  • Apoyo emocional, actúan como un “bastón” de acompañamiento en procesos que nos pueden resultar complicados en determinados momentos de nuestras vidas.
  • Nos ayudan a socializar.
  • Mayor autonomía en personas con problemas de movilidad o con dificultades para realizar algunas tareas.
  • Cohesión y desarrollo en las familias.

 

¿Qué animales pueden formar parte de la TAA?

Actualmente, hay una gran variedad de animales que actúan como cooterapeutas. Los más conocidos y que más hemos podido ver siempre son los perros. Pero, también podemos encontrar:

Gatos.

Normalmente, suelen acompañar a aquellas personas que se sienten solas, contribuyen a reducir nuestro estrés y aumentan nuestros niveles de oxitocina (hormona relacionada con el afecto) con solo acariciarlos. 

¿Sabías que reducen el riesgo de morir por un ataque al corazón?

Caballos y burros.

Este grupo de equinos trabajan, normalmente, como cooterapeutas en trastornos del espectro autista (TEA). Permiten que a todos aquellos niños y adultos que presentan TEA, aprendan a mejorar su comunicación y sus emociones. 

Peces.

Suena raro, ¿verdad? pero se ha visto que en personas mayores con demencias o demencia de tipo Alzheimer, su estado de ánimo se veía mejorado con solo observar a estos animalillos en su acuario. Así, como efectos relajante.

Aves.

En determinados centros de discapacidad física y mental, acuden centros de reservas y rescate de aves. No solo como medio de mejora de educación ambiental, sino para producir efectos relajante y mejora de estado de ánimo. 

Perros.

Es el animal por excelencia que más ha trabajado como cooterapeuta y realizando otras funciones laborales. Los perros nos han acompañado desde hace muchos siglos, colaborando en ciertos trabajos de campo. Pero, no sabíamos que a la vez, estaban influyendo en nuestro estado de ánimo. 

En algunos sitios, incluso, se pueden ver delfines como cooterapeutas.

Beneficios para los animales de este tipo de terapias.

¿Pero, sabías que ellos también consiguen beneficios de esta relación?

  • Cuidados, estamos pendientes de que tengan lo mejor, que estén sanos, vacunados y libres de parásitos.
  • Afecto, no solo nosotros recibimos cariño de ellos, sino que es recíproco, ambos nos aportamos cariño.
  • Atención, estamos pendientes de lo que necesitan, de si tienen comida, agua, si están lo suficientemente cómodos, etc.
  • Hogar, les proporcionamos un lugar seguro y recogido donde vivir, donde tengan
  • Generación de vínculos, con nosotros, con nuestros familiares, amigos y con otros animales, ya sea al sacarlos a pasear o que convivan con ellos en el mismo lugar.
  • Además a los niños les ayuda a desarrollar valores como la amistad, responsabilidad, lealtad, fidelidad, desarrollo del afecto, etc.

Sin ir más lejos, yo siempre he vivido desde que nací con animales y puedo decir que son lo mejor que tenemos. Para mí, son mi familia, como mis niños pequeños. No solo me cuidan, me animan y alegran los días cuando llego a casa, sino, que cuando no estoy con ellos me siento vacía y los echo mucho de menos. Con todas mis mascotas, he crecido y me he desarrollado tanto personal como emocionalmente: Txacur, Abril, Oliver, Punta, Mini, Hima, Thor, Blue y Rocky. Con ellos he compartido un montón de momentos de mi vida, tanto buenos como malos, y han sido sin duda mis compañeros de viaje y vida.

 

“Hasta que uno no ha amado un animal, una parte del alma sigue sin despertar” 

Anatole France

 

Bibliografía

 

Rubio Delgado R, Amor Loscertales A, Barranco Obís MM, Barranco Obís P, Sánchez López AP. Terapia Asistida por Animales. Revista Española de Comunicación en Salud. 2017.

 

Díaz Videla M, Rodríguez Ceberio M. Las mascotas en el sistema familiar. Legitimidad, formación y dinámicas de las familias humano-animal. Revista de Psicología. 2019;18:44–63.

 

Patiño Rodas AK. Convivencia con animales de compañía en la cultura contemporánea, beneficios percibidos por los custodios como resultado de la convivencia con los animales de compañía durante el confinamiento por el COVID 19 [Internet]. Casa Grande. 2020 [cited 2021]. Available from: http://dspace.casagrande.edu.ec:8080/handle/ucasagrande/2547

 

Martínez Fernández N. Beneficios de las visitas de mascotas en un entorno sanitario e institucional: Sanitarios de otra especie [Internet]. Unavarra. 2020 [cited 2021]. Available from: https://academica-e.unavarra.es/xmlui/handle/2454/37733

 

 

Escrito por, e imagen: Leyre Villelga Márquez, psicóloga especializada en Neuropsicología Clínica y Neuromarketing.