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Hace un tiempo hablamos acerca de la necesidad de descanso; de dedicarnos un tiempo para nosotros, de parar de tanto ir y venir por la vida. Hoy te queremos hablar en concreto de la relajación.

Seguro que siempre has oído hablar de los múltiples beneficios que se consiguen realizando esta técnica o usando este recurso y, probablemente, alguna vez te hayan animado a realizarlo.

¿Cómo funciona la relajación?

La relajación suele consistir en un proceso que consiste en lo siguiente: nos colocamos en una posición más o menos cómoda y seguimos las instrucciones de otra persona que hace de guía y nos pauta cuando debemos tomar y expulsar el aire.

¿Lo has hecho alguna vez? ¿Te ha funcionado?

Lo normal, es que en las primeras sesiones te sea mucho más costoso realizar esta técnica y conforme vayas haciéndolo en grupo y, posteriormente, en tu casa, te vaya siendo más sencillo y familiar.

 

Los has intentado y ¿no lo consigues?

No te preocupes. A la mayoría de las personas este tipo de técnicas les suele funcionar. Sin embargo, lo que le funciona a todo el mundo no tiene porque funcionarte a ti.

Cada cuerpo y mente son un misterio en sí. Que sí, que conocemos muchas cosas acerca de cómo funciona nuestra mente y nuestro cuerpo. Pero, aún así, hay partes que no las podemos saber de otra manera que explorándonos a nosotros mismos.

 

¿Quién hay mejor que uno mismo para conocerse?

Lo normal es que no seas capaz de dejar la mente en blanco. Es un trabajo de muchos años, algo que se debe entrenar y que, por mucho que nos intenten vender, no se consigue en cinco días.

Aprender a relajarse, al igual que a crecer, gestionar y conocerse a uno mismo, es un proceso que requiere tiempo y dedicación. Y además, y esto es muy importante, se puede conseguir a través de diversos recursos y no solo aprendiendo a controlar la respiración.

 

El arte como método de relajación

El arte es una de ellas, nos permite relajarnos desde nuestra parte creativa. Nos ayuda a despertar a una parte de nosotros que creíamos desaparecida o sumergida en un sueño eterno: la imaginación.

Tanto la creatividad como la imaginación son un músculo. Al igual que nos machacamos físicamente en el gimnasio para que nuestros músculos se mantengan a tono y fuertes, también debemos trabajar nuestra imaginación y creatividad, porque estás, al igual que los músculos, también necesitan de un mantenimiento. Sino, se quedarán como los músculos cuando no se trabajan: caídos y sin fuerza.

 

Abre y despeja tu mente

Esta práctica abre, despeja tu mente. Te ayuda a ver las cosas de otra manera.; Incluso problemas que entendemos como imposibles de resolver. El arte nos otorga un claro de luz, una alternativa, una solución a esos problemas.

 

Beneficios de la práctica del arte

 

  • Reducción del estrés.
  • Mejora del sistema inmune.
  • Mejora del sueño.
  • Aclara nuestras mentes. Ideas o problemas que veíamos imposibles se vuelven posibles tras el descanso.
  • Autoconocimiento.
  • Cuidado de uno mismo.
  • Crecimiento personal y emocional.
  • Aumento la imaginación y la creatividad.

 

 

 

 

Imagen de cabecera: Jené Stephaniuk